EL FUEGO DE VALLE GRAN REY. Por Chácaras y Tambores de Guadá

 

Cuando se quiere fijar un suceso en la memoria colectiva, nada mejor que la poesía popular para conseguirlo. En La Gomera, coplas (romances de temática local) y décimas, han servido para tal cometido. Cuántas veces nos hemos sorprendido rememorando el fuego de Valle Gran Rey y cuando se ha intentado polemizar sobre el año concreto, se rememoran las coplas:

 

Voy a contar una historia

 y un siniestro inesperado

en el pueblo de Gran Rey 

 a orillas del mar salado,

el veinticuatro de julio

como día señalado

del año setenta y ocho

que queda escrito y grabado.

 

 

 

 

De inmediato se zanja cualquier intento de polémica, fecha: 24 de julio; año: el 1978, lo dicen las coplas.

            Muchas son las peripecias personales que podrían relatarse de aquella fatídica noche, pero la síntesis de todas ellas la ponen los poetas populares que con sus versos nos dejan testimonio de las vivencias del pueblo de Valle Gran Rey

 

 

COPLAS DE UN INCENDIO EN VALLE GRAN REY

Voy a contar una historia   y un siniestro inesperado

en el pueblo de Gran Rey   a orillas del mar salado,

el veinticuatro de julio    como día señalado

del año setenta y ocho   que queda escrito y grabado.

5          De un fuego que apareció,    pero no fue intencionado,

            por un cortocircuito    de los dos cables pegados.

Como pasaban los cables     por un palmón arropado

            a consecuencia del viento    que soplaba demasiado.

Fue de las doce a la una    cuando se vio declarado,

10       los que tocaron alarma    con gritos desesperados.

Todo el mundo se levanta    para ver lo que ha pasado,

            Cuando asoman a la puerta    se encontraron rodeados

de un tumulto de candela    que todo lleva abrasado.

            Ahí fueron las agonías    y el pueblo atemorizado,

15       no les dio tiempo a ponerse    ni la ropa ni el calzado,

            todos salieron corriendo    muy tristes y acongojados,

era tanta la agonía    que todo fue abandonado.

            Es muy triste y lamentable    lo que en el pueblo ha pasado.

Al momento de iniciarse    todo fue comunicado,

20       todas las autoridades,    juntas con el delegado

llegó la guardia civil,    junto con unos soldados

            acudieron muchos pueblos    cuando fueron enterados.

En el Lomo del Moral    ya se encontraron trancados

            el fuego en la carretera     tenía el paso cortado,

25       volviendo el corresponsal     para Arure regresado

            donde daba las noticias    y estaba atemorizado

viendo como corre el fuego    que lleva todo abrasado.

            El que tenía animales    en el corral amarrados

¡Eso sí era lastimoso    cómo morían quemados!

30       Todo el mundo va corriendo,    un poquito adelantado

tocando en todas las puertas    por si no se han enterado.

            El pobre Manuel Vera    estuvo bien apurado

sólo tenía la hija    y la mujer a su lado,

            las puertas y las ventanas    todo tenían trancado

35       evitando que no entrara    el fuego por ningún lado

            porque tenía en la tienda    mucho dinero empleado.

Allí fueron resistiendo    con coraje y amargados;

            lo más que le impresionó    fue una cabra del ganado

porque todo lo demás    no le ponía cuidado,

40       son los apuros más grandes    que nunca había pasado.

Pero lo más imponente    fue al llegar a Los Granados

            donde se veían las casas    con los techos derrumbados

Muchas casas de familia     se quedan arruinados.

            Es muy triste y lamentable    ver todo lo que ha pasado:

45       toda la vida adquiriendo    para ver todo quemado

            Pero dar gracias a Dios    que todos fuimos salvados

que desgracias personales    ninguna se ha lamentado.

            En la Casa de la Seda    se vieron más apurados

porque llegó de repente    y todo el mundo acostado.

50       Con los gritos y lamentos    se levantan apurados

Al ver las llamas del fuego    y todo el Marqués quemado.

            En la Banda de los Reyes    no merece ser nombrado

porque es lo más lastimoso    que se ha visto en ningún lado,

            que tormentos y agonía    Dios nos tiene destinado.

55       Unos lloran, otros gritan    y otros están atacados

            ¡Que triste es ver un pueblo    por el fuego castigado!

 

 

 

 

FUENTE: Coplas hechas por Juan Santos Negrín (natural de Arure, 1917-2004). Recogido por su hija Margarita Santos Hernández.

           

Este trágico suceso también fue contado en décimas dándonos así la oportunidad de comparar las dos tradiciones narrativas que existen en La Gomera: los romances y las décimas. Aunque en este caso se da la particularidad que es el mismo poeta el que cuenta el acontecimiento en ambas formas poéticas.

 

 

 

DÉCIMAS DEL FUEGO

 

Yo no quisiera contar[1]

que mi sentimiento es grande

de un siniestro inesperable

en el Valle de Gran Rey.

Fue iniciado como veis

por un cortocircuito

cogiendo al pueblo imprevisto

lo que nadie esperaba

el que no dormía estaba

pensando en su porvenir.

 

 2ª

El veinticuatro de julio

del año setenta y ocho

fue un recuerdo doloroso

que mucho dio que sufrir.

Todos pensaban morir

rodeados de candela,

los gritos por donde quiera

-¡auxilio que nos quemamos!-

pero es que todos estamos

cumpliendo la misma pena.

 

Al momento de iniciarse

todo fue comunicado

donde fueron desplazados

todas las autoridades.

Los pueblos en generales

acudieron sin pereza

no pensando en la riqueza

sólo en los ancianos y niños,

los que sufren un castigo

que no es de naturaleza.

 

 4ª

Cuando el fuego se extendió

por toda la barranquera

llegando a la carretera

dejando el paso cortado.

Los gritos desesperados

que con angustia decían:

-¡vamos a salvar la vida

porque es un puro deber!

viendo las casas arder

con todo lo que tenían.

 

En el Lomo del Moral

cerca de la carretera

la casa de Manuel Vera

metida dentro de un palmar.

El fuego queriendo entrar

por las puertas y ventanas

todos trabajan con ganas

él, la hija y la mujer

luchando para no ver

su casa carbonizada.

 

 6ª

Era tanto el sacrificio,

el sentimiento y pesar

que se llegó a perturbar

creyendo perder el juicio.

Temiendo a morir de asfixio

por el humo y la candela,

pasando su vida entera

trabajando sin cesar

para luego ver su hogar

ardiendo como una hoguera.

 

Las cañas y las palmeras

ardían a remolino

por aquel viento maligno

que sopla por donde quiera.

Hay quien sube a las laderas

huyendo del atropello,

viendo aquel jardín tan bello

convirtiéndose en cenizas

tiene la vida indecisa

el que no muere en el fuego.

 

Cuando llegó a Los Granados

sí tuvo mucho que hacer

porque allí se pueden ver

hogares deshabitados.

Todo se quedó quemado,

hecho carbón y cenizas,

si todo se realiza

¿cuánto le van a pagar?

para formar un hogar

bastante se necesita.

 

En la Casa de la Seda

aquello fue criminal,

donde cogió al personal

en su lecho descansando.

Todos huían llamando

con gritos despavoridos

-¡corran que estamos hundidos

porque juntos nos quemamos!

y atrás todo lo dejamos

como ya estamos perdidos.

 

10ª

En la parte de los Reyes

donde le dicen Chelé

lo que a la vista se ve

es polvo, ceniza y nada.

Cada uno en su morada

lamenta lo que ocurrió,

todo el mundo se quedó

en una profunda pena

porque la enorme candela

al pueblo atemorizó.

 

 11ª

A los niños pequeñitos,

los viejos y subnormales

nadie pudo abandonarles

porque eran seres queridos.

Todos fueron atendidos

con máxima rapidez,

lo más doloroso fue

que todo el mundo pensaba

si alguno no se enteraba

de la muerte como es.

 

12ª

Todos se reconcentraron

en La Playa y La Puntilla,

fueron a Quiebracanilla

y otros puntos señalados.

El pueblo desesperado

que con angustia decía:

-si no se toman medidas

para nuestra salvación

sufriremos con rigor

el destino de la vida.

 

13ª

Cuando quiso Dios del cielo

que el fuego fue apaciguado

todos fueron regresados

al punto donde partió.

Gracias que nada pasó

por asuntos personales,

el que tenía animales

y no los pudo salvar

murieron en el corral

como el que fríe un pescado.

 

14ª

Lo pasado ya pasó,

el susto no se nos quita,

muchos sufren de la vista

y el estómago esconchado.

Esto quedará grabado

para siglos venideros.

Felicito al pueblo entero

por su colaboración

recibiendo con ardor

un abrazo verdadero.

 

 

 

FUENTE: según versión mecanografiada facilitada por Manuel Vera Niebla, de Lomo Moral y recogido por Miguel Ángel Hdez. Méndez en el verano de 1999. Y versión manuscrita del propio Juan Santos Negrín y recogido por su hija Margarita Santos Hernández.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

DISCOGRAFÍA

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